Siento vértigo…
Al escuchar esta canción me viene a la mente tu mirada,
y la forma en la que los cuerpos se deslizan bajo las sábanas
en un juego infinito de deseo…
YouTube - Marianne Faithfull- "Who will take my dreams away"
"I cant give you all my dreams
Nor the life I live.
You and I wont friendship miss,
Thats all we got to give.
Who will take your dreams away
Takes your soul another day.
What can never be lost is gone,
Its stolen in a way.
Please, dont stand too close to me,
Can you hear my heart ?
Take my woe and lean on me
When were not apart.
And our friends are hid.
Evil things brought down by the light,
Life goes on until the end."

Foto "London eye" by Tharsis
No podía acostarme sin recomendar este video
"¿Como se imagina el futuro?
-No lo he pensado..
Cuando era pequeña solo deseaba una cosa, crecer. Quería que sucediera deprisa.
Pero ahora no sé para qué ha servido todo esto, no sé para qué, hacerme mayor…
El futuro es como una sala de espera, como una gran estación con bancos y corrientes de aire y detrás de los cristales un montón de gente que pasa corriendo, sin verme, tienen prisa. Cogen trenes, o taxis, tienen un sitio a dónde ir, alguien con quien encontrarse. Y yo me quedo, sentada, esperando…
-¿Qué espera?
-Que me ocurra algo."
La chica del puente (Patrice Leconte)
YouTube - La chica del puente (en italiano)
"Divagando entre la gente
me niego a la corriente…"
Pastora "Parece que viene"
Un explorador comienza un vuelo antes de finalizar el viaje en el cual se encuentra inmerso. Sufre pequeñas crisis de ansiedad, que no surgirían si no fuera por su afán irremediable de retener en la memoria escenas de vida con pequeños toques de color. Ser un explorador se convierte en algo así como "vivir más", "tener ganas de", "fotografiar", "guiñar", "sentir", emocionar-se"… y todo ello a cambio de esa colección de instantáneas que quedan grabadas en cada paso. Me acuerdo justo en este momento de ese "¿Dónde van los corazones locos?" de Q. G, y también yo me lo pregunto, y es más… me viene a la mente la pregunta ¿En qué banco quedan aparcados los grises?, los mitad y mitad, los que huyen del riesgo asegurado, del apagón inesperado… de aquella "luz azul" de la que hablaba Kerouac. El explorador no deja de formar parte de ese grupo de peonzas enloquecidas que comienzan a cruzar cada día un paso de peatones con el pie izquierdo. ¿Cuántas de estas peonzas chocan con nosotros a lo largo de nuestra vida?, y de ser así ¿cabría la posibilidad de que permanecieran girando a nuestro alrededor en el tiempo?…
Los exploradores apuestan por el cambio, "van y vienen" continuamente sin un freno de mano disponible. Sentirse vivo también es tener miedo, emocionarse, llorar antes y después de una despedida, es dejar la huella de tu mano grabada en un cristal que huye, reir a carcajadas mientras tus pies se tambalean por calles mojadas.
Un explorador recogería en una servilleta aquello que pasa por su mente, para guardarlo en un cajón de objetos "no perdidos". No abandona su pasado totalmente, vive - vive - vive el presente, y sueña con un mañana emocionante. Todo lo quiere, todo lo siente…
Todo laberinto
contiene una puerta mágica.
Una salida sin señalizaión alguna
que te rescata y te devuelve el aire
…
¿Dónde está mi puerta?
De fondo… "In my life" The Beatles
Las calles sin nombre
nos cuentan episodios de su vida,
tras cada esquina
el silencio encerrado en baules vacíos…
(Feliz año a todos)

Os dejo un pedacito de un diálogo en "Dos días en París"… a mí me llamó la atención:
“No es fácil mantener una relación y mucho menos conocer a la otra persona y aceptarla tal como es con sus defectos y su pasado. Siempre me ha fascinado como las personas pueden pasar de amarse locamente a no sentir absolutamente nada, es muy doloroso, aquí esta… una mas, una menos, otra historia de amor desperdiciada.
Llega un momento en la vida que no podemos recuperarnos de otra ruptura. Aunque esa persona nos fastidie el 60 % del tiempo, no podemos vivir sin ella, aunque se despierte todos los días estornudándonos en la cara, nos gustan mas sus estornudos que los besos de cualquier otra persona”.
París es un abrir y cerrar de ojos.
París es encontrar tus labios escondidos tras una bufanda azul,
y anudar mis manos a las tuyas en un bolsillo más cálido.
En París el tiempo es "hoy", y la vida es el sabor de un helado de menta en una noria
que pasea vidas ajenas.
París es sentarse a los pies del Sacre Coeur y perder la vista en cualquier callejón,
abrir los brazos en un tiovivo y respirar hondo,
es regalar una sonrisa al día que no vuelve más.
París, es el sonido de unas suelas de zapato gastadas caracoleando en Abbesses,
y la mezcla de sabores en St.Michel,
las piedras rebotando en el agua helada.
…
lo demás está a punto de pasar.
Después de unos meses en los que he tenido el blog algo abandonado vuelvo, quizás no con un post muy propio del estilo de este rincón, pero sí muy sincero.
Escribir siempre ha sido una necesidad, un modo de dar rienda suelta a todas aquellas ideas que viajan por mi cabeza y no es que lo haya abandonado, pero lo he ido dejando en el cajón, o una página cualquiera de mi moleskine. Hace un rato pensaba en alguien que conocí hace unos meses, una persona que me animó a seguir escribiendo, que compartió conmigo durante un ratito sus ilusiones, su modo de ver la vida. Hablamos de casualidades, de la posibilidad de compartir esas pasiones y aficiones con otras personas, del interés y el placer de escribir… ya no por los demás, sino por uno mismo y de la necesidad de cumplir una serie de sueños.
Por otro lado… todos necesitamos un empujoncito para retomar algo que hemos dejado aparcado durante un tiempo, y ese empujoncito llegó el otro dia en forma de comentario. Es curioso pero a veces una sensación extraña nos hace preguntarnos hasta que punto somos necesarios para algunas personas, y en este caso alguien desconocido y habitual al mismo tiempo, me animaba a seguir y me regalaba unas palabras que llegaban en un momento muy puntual.
Es tiempo de nostalgia, de necesidad de calma, de manos frias y niebla en la calle. Paris me dejó un presente helado en el bolsillo, y las ganas de encontrar el calor.
Os dejo un pequeño fragmento de Loriga en "Tokio ya no nos quiere":
"- ¿Sabes lo que más me asusta? .- No debe saberlo porque no dice nada.
- Tu miedo. Y el entusiasmo detrás de tu miedo.
- Es curioso porque a mí es tu falta de miedo lo que más me asusta.
- Tengo tanto miedo como el que más miedo tiene. Aunque supongo que es un miedo distinto.
- No hay un miedo distinto. Siempre es el mismo miedo.
- No exactamente.
- ¿No exactamente?
- No exactamente. Tu miedo empieza cuando despegan los aviones y el mío cuando los aviones aterrizan."
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