"Cuando olvidaste tu equipaje te dejaste ver
Cuando perdiste los papeles los perdí también
Ahora no hay nadie que encienda
el motor de mi nave
Desde que te fuiste
Me agarraste por dentro, fuerte
Me llevaste del brazo, vente
Soy un nudo de doble lazo
Al otro lado del puente"
Me agarraste. Quique González
Ya lo hablábamos alguna de estas noches… en el fondo no somos tan distintos, por mucho que queramos o creamos vernos distintos, raros, diferentes, (como lo quieras llamar). Nos sentamos en el tejado de este nuestro mundo e intentamos observarnos desde fuera, y luego…creer que no estamos hechos por ni para este ahora, o como decían "no son buenos tiempos para los soñadores". Y solo a veces, caemos en la cuenta de que todos estamos hechos de la misma materia, con el mismo principio y el mismo fin, eso sí… con nuestra propia "identidad" con ese algo que nos convierte en especiales.
Hoy me acordé de todo, no se porqué… pero al sentarme en el asiento del coche, y ver todo el cristal mojado, los charcos y el frio fuera, caí en la cuenta… No queremos la monotonía, es eso lo que nos saca de quicio, y sin embargo, nos aferramos a las pequeñas rutinas, al placentero momento de un café compartido, una película para acabar con una tarde de domingo, echar de menos, sentirnos vivos, e incluso volver a salir del coche para mojarte, y anotar otro escalofrio más en tu lista, la del bolsillo izquierdo, aquel que nunca olvidas bajo ninguna barra de bar.
Y el no saber como acabar, una vez más… y digo yo ¿por qué acabar algo que tan solo es una parte más de este viaje?…
aquí se queda, sin final, porque quien bien me conoce sabe que "adios" no es mi palabra preferida,… vale, con Cerati haremos la excepción…