Buscar o encontrar…
No siempre encontramos lo que buscamos, y a veces sin saber cómo ni porqué encontramos sin buscar. Esta noche he disfrutado de una película sencilla, cotidiana, cercana, de las que me gustan… de esas que te dejan mil ideas dando vueltas por la cabeza. “Buscando un beso a medianoche” (in search of a midnight kiss). De algún modo la película nos llega porque muestra situaciones tan reales como habituales en la actualidad como puede ser la búsqueda de una relación a través de una de las numerosas redes sociales que nos rodean en el mundo de internet y todo lo que hay detrás de este hecho.

Dos personas que se encuentran y disfrutan de momentos mágicos, de sonrisas y extrañezas, sin ser capaces de esconder la soledad o tristeza que reflejan sus caras.
Si hay algo que para mí la hace ser una película de la cual hablar aquí es cualquiera de los muchos detalles que aparecen en varios momentos y que de ningún modo intentan recargarse con palabras o gestos de más. Es precisamente su simplicidad lo que me llama la atención… una chica que se nos presenta como una histérica, maniática y al instante sorprende intentando capturar con su cámarade fotos, zapatos abandonados (siempre que solo haya uno) para su proyecto “zapatos perdidos”; una chica que pide, al apenas recién conocido, que pida un deseo porque una mariquita ha caido en él y luego se impacienta por saber qué ha pedido; un fin de año atrapados dentro de un coche, en un atasco en Los Ángeles; la necesidad de un abrazo aunque sea de alguien del que apenas conoces su nombre… intentando evitar la soledad y la tristeza que a veces nos asusta; los instantes…

Y no solo eso… he descubierto una banda sonora (para mi gusto) estupenda y entre sus canciones a dos grupos que hasta ahora desconocía y que pienso seguir descubriendo: Okkervil River y Paleo.