¿enciendes?…

Un 5 de Julio de 2008 a las 01:01  

Gracias al blog de Duna tuve la oportunidad de leer un fragmento que me ha encantado. Lo comparto con vosotros… es sencillamente especial.

 "cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos  y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende…"

Eduardo Galeano 

Los Amorosos…

Un 3 de Junio de 2008 a las 23:11  

Los Amorosos

Los amorosos callan
el amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar
no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
porque estan solos, solos, solos.
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan el amor.
Les preocupa el amor.Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo
siempre , hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son insaciables,
los que siempre - ¡qué bueno!- han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.

Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto-

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, solo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de
inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacios, pero vacios de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.

Los amorosos se ponen a cantar entre labios

una canción no aprendida.

Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.

 Jaime Sabines

Tokio ya no nos quiere…

Un 10 de Diciembre de 2007 a las 01:09  

Después de unos meses en los que he tenido el blog algo abandonado vuelvo, quizás no con un post muy propio del estilo de este rincón, pero sí muy sincero.

Escribir siempre ha sido una necesidad, un modo de dar rienda suelta a todas aquellas ideas que viajan por mi cabeza y no es que lo haya abandonado, pero lo he ido dejando en el cajón, o una página cualquiera de mi moleskine. Hace un rato pensaba en alguien que conocí hace unos meses, una persona que me animó a seguir escribiendo, que compartió conmigo durante un ratito sus ilusiones, su modo de ver la vida. Hablamos de casualidades, de la posibilidad de compartir esas pasiones y aficiones con otras personas, del interés y el placer de escribir… ya no por los demás, sino por uno mismo y de la necesidad de cumplir una serie de sueños.

Por otro lado… todos necesitamos un empujoncito para retomar algo que hemos dejado aparcado durante un tiempo, y ese empujoncito llegó el otro dia en forma de comentario. Es curioso pero a veces una sensación extraña nos hace preguntarnos hasta que punto somos necesarios para algunas personas, y en este caso alguien desconocido y habitual al mismo tiempo, me animaba a seguir y me regalaba unas palabras que llegaban en un momento muy puntual. 

Es tiempo de nostalgia, de necesidad de calma, de manos frias y niebla en la calle. Paris me dejó un presente helado en el bolsillo, y las ganas de encontrar el calor.

Os dejo  un pequeño fragmento de Loriga en "Tokio ya no nos quiere":

"- ¿Sabes lo que más me asusta? .- No debe saberlo porque no dice nada.

- Tu miedo. Y el entusiasmo detrás de tu miedo.

- Es curioso porque a mí es tu falta de miedo lo que más me asusta.

- Tengo tanto miedo como el que más miedo tiene. Aunque supongo que es un miedo distinto.

- No hay un miedo distinto. Siempre es el mismo miedo.
- No exactamente.
- ¿No exactamente?
- No exactamente. Tu miedo empieza cuando despegan los aviones y el mío cuando los aviones aterrizan."

Fragmentos…

Un 17 de Octubre de 2007 a las 20:16  
" …Hay que contenerse. Ser consciente, perfectamente lúcidos, dar a los hechos, los sentimientos y los pensamientos la forma adecuada, no dejarse arrastrar por ellos, como se hace comúnmente. Sergio me hablaba de eso en sus cartas, desde Europa, antes de regresar, y entonces era nada más la necesidad de ajustarlo todo a proporciones humanas, porque la desmesura es siempre más poderosa que el hombre; era una disciplina personal, casi un juego, pero cuando me habló de su angustia, de que se le metía en el pecho y no lo dejaba pensar, ni respirar, porque lo iba invadiendo, poseyendo desde esa herida primera que es igual a un cuchillo helado en un costado del pecho, comprendí que a eso debía aplicarse todo lo que sobre la importancia de la forma me había enseñado, y así entre los dos buscamos las palabras tibias que calientan la herida, y nos prohibimos cualquier expresión desacompasada, porque el primer grito dejaría en libertad a la fiera…".
Inés Arredondo .Río Subterráneo
 
 Hoy este pequeño fragmento llegaba a mí, no importa demasiado el cómo. Me hizo plantearme una cuestión ¿Es realmente tan sencillo dar esa forma?¿Tan importante es mantener a esa fiera con los ojos vendados?.
 
Una parte de mí me dice que "vivir" consiste precisamente en dejarse arrastrar por esos sentimientos y pensamientos, "arder", saborear esa química que da lugar a la "chispa adecuada"…

Instrucciones con forma de poema…

Un 13 de Julio de 2007 a las 15:13  

"Éste es mi contestador automático.

Para herir, simplemente, marque 1.

Para contar mentiras que me crea, marque 2.

Para las confesiones trasnochadas, marque 4.

Para interpretaciones literarias producto del alcohol, marque 6.

Para poemas, marque almohadilla.

Para cortar definitivamente la comunicación, no marque nada,

pero tampoco cuelgue, titubee en el teléfono (a ser posible durante varios meses)

hasta que note que voy abandonando el aparato a intervalos de tiempo cada vez mas largos.

No desespere.

Aguante.

Espere a que sea yo la que se rinda.

Le evitará cualquier remordimiento.

Gracias."

Vanesa Pérez Sauquillo


+…

Un 2 de Julio de 2007 a las 00:54  

 

"Depende del cristal con el que miras

Todo es horrible o terriblemente bello.

No fue bueno pero fue lo mejor todo casi todo salio de otra manera."

E. Bunbury 

(Porque el vaso siempre puede estar medio lleno o medio vacío… según con el cristal que quieras mirar… ¿Y tú, con cual miras? )

 

  "Había una vez un hombre que vivía cinco minutos en el futuro.
    Cinco minutos y nada más que cinco minutos adelantado en relación al resto de los vientos y de las mareas, de las personas y de los animales de este planeta.
    No es que semejante don le sirviera demasiado. No podía, por ejemplo, ganar fortunas en las carreras de caballos ni en la lotería. Tampoco hacerse rico iluminando profecias importantes. Cinco minutos era muy poco tiempo.
    Apenas saber que en cinco minutos iba a empezar a llover; que su insoportable primo golpearía a la puerta y el tiempo justo para apagar todas las luces; que el asesino era este y no aquél en esa novela policial o en esa película; que ella iba a llamar por teléfono para regalarle o mentirle aquello que esperaba desde hacía mucho más que cinco minutos.
    Contar cinco veces hasta sesenta. Contar hasta trescientos. Contar despacio como si se contaran postes de electricidad en el camino, autos, latidos de corazón, golpes.
    El día en que el hombre que vivía cinco minutos en el futuro salió a la calle gritando que el mundo había llegado a su fin nadie le creyó, claro; pero tampoco tuvieron demasiado tiempo para reírse del hombre que vivía cinco minutos en el futuro."

La velocidad de las cosas. (R. Fresán) 

La velocidad de las cosas…

Un 16 de Junio de 2007 a las 13:01  

velocidad.jpg" Es curioso, vivimos la vida en primera persona del singular pero llegado el final, se nos aparece la opción de un cambio en la composición del relato. Esta nueva velocidad de las cosas -me pregunto si la chica de la motocicleta se refería a algo más o menos parecido- es la que nos permite entonces vernos desde afuera, mirarnos mirar, sentirnos sentir, muriendo morir. Tal vez se trate del más primal de los mecanismos de defensa o del más convincente de los placebos: esto no me puede estar pasando a mí, volar lejos. Tal vez por eso todos aquellos desesperados que dicen haber estado muertos y vuelven para contarlo insisten en el paisaje de sí mismos cada vez más pequeño, allá abajo. La persona como personaje, un espejo de carne y hueso. El cuerpo como un plano, como un sinfín de gráficos y de cómputos. La escalera de caracol del DNA, la médula como una vía láctea, la marea oscura de la enfermedad erosionando los acantilados de las células. Sí, el cuerpo visto igual que esas fotos desde las alturas -marrones y verdes y azules- que luego se utilizan para la confección de los mapas. "
 

"…un lector poco entrenado es, cuando menos una persona prejuiciosa, un turista que siempre pregunta si el agua corriente es potable o si los taxistas de aquí o de allá son honestos. Alguien que en su inexperencia sólo espera que los trajes de ficción se ajusten lo mejor posible a las medidas de su cuerpo real. Para ellos el libro es un objeto incómodo, algo que necesita sostenerse y que carece del mérito de poder ser enchufado a alguna pared. Los lectores consecuentes, por lo contrario, prefieren comparar lo que están leyendo con lo que han leído, con una forma alternativa y válida de la realidad en la que el libro —no es casual que, en su aspecto formal, se mueva con el mismo bien aceitado mecanismo— es siempre una puerta." 

"La velocidad de las cosas, es la velocidad de la memoria"

"La velocidad de las cosas" Rodrigo Fresán 

 De fondo…


YouTube - The Concretes  

Sección femenina…

Un 25 de Abril de 2007 a las 22:34  

Hace días que tenía la idea de subir este texto al blog, ya que llegó a mis manos a través de una compañera. Éste se trata de un texto llamado sección femenina dedicada a la mujer (durante el franquismo), que pertenece al libro "Economía doméstica" de 1958, que entonces se consideraba un libro de texto de preparación para el bachiller y maestros. 

Sin más… aquí lo dejo, opinen ustedes mismos…

 "Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato favorito.

Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero.

Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo.

Durante los días más fríos deberías preparar y encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparte por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa.


Minimiza cualquier ruido. En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador.

Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos.

Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender su mundo de tensión y estress, y sus necesidades reales.

Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo, o que se acueste en la recámara.

Ten preparada una bebida fría o caliente para él. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o integridad. Recuerda que es el amo de la casa.

Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres.

Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana.

Prevé las necesidades que tendrá a la hora del desayuno. El desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo interior con talante positivo.

Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño.

Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama… si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche.

En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad.

Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes.

Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, así que acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y tus productos para el cabello.

Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte."

 ¿Cuál es vuestra opinión?… Fijaos en la fecha… tampoco ha pasado tanto tiempo ¿no creeis?

Día del libro…

Un 23 de Abril de 2007 a las 22:49  

Instantes

Jorge Luis BorgesIMG_0618red.jpg

"Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería
más helados y menos habas, tendría más problemas
reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro,
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo."
Escuchando Yann Tiersen… 

Un 1 de Abril de 2007 a las 21:49  

Un libro que comienza asi…

"Al principio no hay más que eso: un agujero enorme sin nada alrededor. Y cosas que forman parte de lo solo que te has quedado. Y gente que mira en tu corazón igual que policias registrando una maleta. Al principio sabes que tienes que saltar , pero no sabes desde dónde hasta dónde. Y todos los sitios a los que entras son sitios que están vacíos. Y descubres demasiado pronto que cada cosa que pierdes te convierte en una persona distinta" 

 contiene frases como…

"Si lo haces, si crees TODO lo que te diga, es posible que aún estemos a tiempo de salvarnos"

"Cuando una cosa es la VERDAD, el resto es una cosa por la que no merece la pena preguntarse"

"Ya se lo contaré luego, cuando hayamos llegado a la parte de Tailandia, el sitio donde viven las personas que han sido capaces de confiar en sus sueños. Las personas que descubren lo triste que puede ser encontrar todo aquello que han estado buscando"

y termina así…

" Y ahora tengo que dejarles. El barco se ha quedado vacío y yo estoy deseando llegar a casa. Porque puede que allí encuentre todo lo que he estado buscando. O tal vez no. Pero bueno,,, a veces pasa; a veces, un sitio al que nunca llegaste puede ser el mejor sitio en el que hayas estado"

 solo puede ser un gran libro. Un libro que se agarra dentro de ti y ya nunca más se suelta.

"Dónde crees que vas y quién te crees que eres". Benjamín Prado (un libro que me ha tenido atrapada durante dos días) 

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