Vidas paralelas…


Me reafirmo en algo que dije más de una vez… nadie debería salir del cine siendo el mismo. Tras una buena película, canción, libro,… algo debe haber cambiado en nosotros. Me encanta acabar con una sensación parecida a un pequeño pellizco en el estómago.
Esta noche, Nanni Moretti me ha vuelto a encandilar con una película aparentemente sencilla pero llena de pequeños momentos que en conjunto dejan un buen sabor de boca. Ya me pasó algo así cuando tuve la oportunidad de ver "Caro diario". Esta vez me ha ocurrido con "Caos calmo", en una pequeña sala de cine (y cuando digo pequeña hablo de menos espacio que en el salón de casa), y acompañada de unas seis personas más. Cuando esto ocurre, suelo darme cuenta de la suerte que tengo de estar ahí sentada, porque es una señal clara de que la película durará algo menos de una semana en cartelera. Nunca llueve a gusto de todos ¿no?.
Por otro lado, he sacado un ratito para probar algo que ya me había enseñado algún amigo ,"muxtape". Os dejo dos listas con algunas canciones imprescindibles, otras caben en una caja de botones, en fin… cada cual que encuentre su propio uso.
http://mientrasvivimos.muxtape.com/
Hace 2 años y medio, en algún lugar que hace poco he vuelto a ver, comenzaba esta historia que a dia de hoy continúa, cobrando más fuerza cada día.
Sus pasos marcaban huellas en un camino totalmente distinto al mio, ahora… nuestros pies caminan al lado, en una misma dirección, con puntos de vista diferentes, enriqueciéndonos mutuamente, sin hacernos sombra. ¿Era eso lo que queríamos , no?. Aún recuerdo aquel día en el que yo no sabía cómo llamar a esa pequeña chispa que comenzaba a arder. Hoy… no sé si tengo el nombre exacto, pero intuyo que puede ser bueno.
En otro suelo, la lluvia sigue cayendo, mojando las calles , y el olor a azahar se debe mezclar con ese olor tan agradable de la tierra mojada… en Valencia, Calamaro no puede salir… sigue girando.
¿Tendré la suerte de verlo este año?.Al menos esta noche, la 2 noticias me permite escuchar su acento argentino
Hay un día distinto a los demás.
Un día en el que tus pies sienten el agua fría
de la lluvia,
y ves los coches pasar, sin que ello te importe.
Nos sentamos a mirar un acuario,
dentro todo parece más fácil…
De pronto sientes ganas de ser uno de ellos,
uno de esos peces que mira desde el otro lado.
Nuestras espaldas desnudas
se refugian una en la otra formando un puzzle perfecto.
Los aviones siguen pasando fuera.
Quiero seguir aquí sentada.
¿Quieres seguir mirando el acuario conmigo?
Escuchando Micah . Hinson "The nothing"
Me gusta parar delante de los escaparates,
y de vez en cuando, encontrarme despistada al otro lado.
Ayer, además… encontré tu sonrisa.
Después de todo… en el reflejo de un escaparate
se esconden días, en los que de nuevo "nos re-inventamos".

"Divagando entre la gente
me niego a la corriente…"
Pastora "Parece que viene"
Un explorador comienza un vuelo antes de finalizar el viaje en el cual se encuentra inmerso. Sufre pequeñas crisis de ansiedad, que no surgirían si no fuera por su afán irremediable de retener en la memoria escenas de vida con pequeños toques de color. Ser un explorador se convierte en algo así como "vivir más", "tener ganas de", "fotografiar", "guiñar", "sentir", emocionar-se"… y todo ello a cambio de esa colección de instantáneas que quedan grabadas en cada paso. Me acuerdo justo en este momento de ese "¿Dónde van los corazones locos?" de Q. G, y también yo me lo pregunto, y es más… me viene a la mente la pregunta ¿En qué banco quedan aparcados los grises?, los mitad y mitad, los que huyen del riesgo asegurado, del apagón inesperado… de aquella "luz azul" de la que hablaba Kerouac. El explorador no deja de formar parte de ese grupo de peonzas enloquecidas que comienzan a cruzar cada día un paso de peatones con el pie izquierdo. ¿Cuántas de estas peonzas chocan con nosotros a lo largo de nuestra vida?, y de ser así ¿cabría la posibilidad de que permanecieran girando a nuestro alrededor en el tiempo?…
Los exploradores apuestan por el cambio, "van y vienen" continuamente sin un freno de mano disponible. Sentirse vivo también es tener miedo, emocionarse, llorar antes y después de una despedida, es dejar la huella de tu mano grabada en un cristal que huye, reir a carcajadas mientras tus pies se tambalean por calles mojadas.
Un explorador recogería en una servilleta aquello que pasa por su mente, para guardarlo en un cajón de objetos "no perdidos". No abandona su pasado totalmente, vive - vive - vive el presente, y sueña con un mañana emocionante. Todo lo quiere, todo lo siente…
Todo laberinto
contiene una puerta mágica.
Una salida sin señalizaión alguna
que te rescata y te devuelve el aire
…
¿Dónde está mi puerta?
De fondo… "In my life" The Beatles
Las calles sin nombre
nos cuentan episodios de su vida,
tras cada esquina
el silencio encerrado en baules vacíos…
(Feliz año a todos)

Os dejo un pedacito de un diálogo en "Dos días en París"… a mí me llamó la atención:
“No es fácil mantener una relación y mucho menos conocer a la otra persona y aceptarla tal como es con sus defectos y su pasado. Siempre me ha fascinado como las personas pueden pasar de amarse locamente a no sentir absolutamente nada, es muy doloroso, aquí esta… una mas, una menos, otra historia de amor desperdiciada.
Llega un momento en la vida que no podemos recuperarnos de otra ruptura. Aunque esa persona nos fastidie el 60 % del tiempo, no podemos vivir sin ella, aunque se despierte todos los días estornudándonos en la cara, nos gustan mas sus estornudos que los besos de cualquier otra persona”.
Después de unos meses en los que he tenido el blog algo abandonado vuelvo, quizás no con un post muy propio del estilo de este rincón, pero sí muy sincero.
Escribir siempre ha sido una necesidad, un modo de dar rienda suelta a todas aquellas ideas que viajan por mi cabeza y no es que lo haya abandonado, pero lo he ido dejando en el cajón, o una página cualquiera de mi moleskine. Hace un rato pensaba en alguien que conocí hace unos meses, una persona que me animó a seguir escribiendo, que compartió conmigo durante un ratito sus ilusiones, su modo de ver la vida. Hablamos de casualidades, de la posibilidad de compartir esas pasiones y aficiones con otras personas, del interés y el placer de escribir… ya no por los demás, sino por uno mismo y de la necesidad de cumplir una serie de sueños.
Por otro lado… todos necesitamos un empujoncito para retomar algo que hemos dejado aparcado durante un tiempo, y ese empujoncito llegó el otro dia en forma de comentario. Es curioso pero a veces una sensación extraña nos hace preguntarnos hasta que punto somos necesarios para algunas personas, y en este caso alguien desconocido y habitual al mismo tiempo, me animaba a seguir y me regalaba unas palabras que llegaban en un momento muy puntual.
Es tiempo de nostalgia, de necesidad de calma, de manos frias y niebla en la calle. Paris me dejó un presente helado en el bolsillo, y las ganas de encontrar el calor.
Os dejo un pequeño fragmento de Loriga en "Tokio ya no nos quiere":
"- ¿Sabes lo que más me asusta? .- No debe saberlo porque no dice nada.
- Tu miedo. Y el entusiasmo detrás de tu miedo.
- Es curioso porque a mí es tu falta de miedo lo que más me asusta.
- Tengo tanto miedo como el que más miedo tiene. Aunque supongo que es un miedo distinto.
- No hay un miedo distinto. Siempre es el mismo miedo.
- No exactamente.
- ¿No exactamente?
- No exactamente. Tu miedo empieza cuando despegan los aviones y el mío cuando los aviones aterrizan."
Blog perteneciente a Blogomundo